Cada semana llegan mujeres convencidas de que algo anda mal con ellas: se toman un café con pan en la mañana y para la tarde ya no les cierra el pantalón. La verdad es más simple.
Hay alimentos que se nos antojan a diario —el queso, los frijoles, la tortilla, lo frito— que el cuerpo no termina de descomponer. Lo que no se digiere se queda, fermenta y se convierte en gas. Eso es la hinchazón.
No es tu cuerpo fallando: le faltan las enzimas para terminar el trabajo.
Säna aporta 16 que hacen justo eso —descomponen la comida antes de que fermente, para que sigas comiendo lo que te gusta y te levantes de la mesa ligera.
"La mayoría de mis pacientes no necesita comer menos: necesita digerir mejor. Cuando el cuerpo no descompone bien ciertos alimentos, se quedan fermentando y aparece la hinchazón. Con las enzimas correctas, eso deja de pasar — comen lo mismo y dejan de inflarse."
Dra. Liliana García Esquivel
Nutrióloga · Céd. Prof. 0201291